Pinturas de Alonso Cuevas

Este gran pintor dominicano es un alquimista del dibujo y el color. Cuevas al igual que Iván Tovar, Vicente Pimentel Rincón Mora, Cándido Bidó y Guillo Pérez, ha proyectado su arte internacionalmente y logrando en España, la "Paleta de Oro"
– Fernando Ureña Rib
Memorias de la tierra, serie
C. 1987. Óleo sobre tela, 120 x 120 cms. Coleccion Familia Bonarelli Schiffino.
Pintura con vainas de flamboyán
Pintura con vainas de flamboyán
C. 1987. Óleo sobre tela, 240 x 240 cms. Coleccion Privada.
Memorias de la tierra
Memorias de la tierra, serie
C. 1987. Óleo sobre tela, 227 x 241 cms. Coleccion Pedro y Alexis Haché.
Memorias de la tierra
Memorias de la tierra, serie
C. 1987. Óleo sobre tela, 200 x 240 cms. Coleccion Privada.
Bacá-rojo
Bacá-rojo
C. 1976. Óleo sobre tela, 240 x 240 cms. Coleccion Privada.
Sin título, 1982
Sin título
C. 1982. Gouache sobre papel, 90 x 69 cms. Coleccion Familia Bonarelli Schiffino.
Sin título
C. 1982. Gouache sobre papel, 90 x 69 cms. Coleccion Familia Bonarelli Schiffino.
Bodegon de ALonso Cuevas
Bodegon
C. 1974. Mixta sobre tela. 91 x 120 cms. Coleccion Banco Popular Dominicano.
La mesa, 1974
La mesa
C. 1974. Acrilica sobre tela, 154 x 178 cms. Coleccion Banco Popular Dominicano.

Alonso Cuevas nació el 1953 en El Limón, provincia Jimaní, Republica Dominicana. Residente en Europa donde expone en colectiva, registra individuales y obtiene reconocimientos, entre ellos los Premios del Festival de Las Palmas, España, y de la Villa de Vitry (1980); Premio Internacional de Mónaco, Montecarlo (1981) y Primera Paleta de Oro del Festival de Pintura de Cagnes-Sur-Mer, Francia (1985). Con frecuencia retorna a Santo Domingo exponiendo, asumiendo docencia y representando el país en eventos mundiales. Altamente ponderado por los críticos locales e internacionales, los discursos que se citan resultan acumulaciones de elementos desechados que connotan en la versión del pintor una poética de la realidad atemporal, de la vida como recuerdo identitario, como vocero evocativo de la facultad imaginativa.

Fotografia de Alonso Cuevas