Juan Bautista Gómez (1870 - 1945)

Juan Bautista Gómez era llamado El León por los alumnos de Bachillerato, ya que ejerció docencia de Dibujo y otras disciplinas en varios centros de la ciudad.

Puerto (muelle viejo de Puerto Plata), Óleo, 25.5 x 52 cms. Sin fecha, Col. Familia Ceballos Estrella.
El puente de Nibaje, Óleo/madera, 43 x 33 cms. 1920, Col. Ramón Francisco.
Paisaje del río Yaque, Óleo/tela, 51 x 36 cms. 1919. Col. Familia Marianela Jiménez
Paisaje para el amigo H. Pastoriza, Acuarela/papel, 45.6 x 28 cms. 1929, Col. Familia Ceballos Estrella.
La litera, Óleo/tela, 103 x 160 cms. 1941|,Col. Museo Arte Moderno
Flor de cayuco, Óleo/tabla, 25.5 x 41 cms. C. 1920, Col. Familia Ceballos Estrella
Aguatero, Óleo/madera, 46 x 35 cms. C. 1920. Col. Elba y Popi Bermúdez
De la serie: Medallones de los Evangelistas, 1930s
De la serie: Medallones de los Evangelistas, 1930s
Retrato de Peña y Reynoso, 1943
Retrato de Príamo B. Franco, sin fecha

Juan Bautista Gómez nacio en 1870, es quien inicia de manera formal el desarrollo pictórico en Santiago de los Caballeros, de donde es oriundo, aunque la cronología señala a otros pintores anteriores, entre ellos a Arturo Grullón, quien realmente es el primer artista santiaguense de relevancia social o histórica. El precede a Juan Bautista, hijo de matrimonio santiaguero, cuyo padre fue soldado durante la Guerra de Independencia y «ejerció con provecho en el mercado de almacenaje de tabaco en rama», posición que le permitió ofrecerle una esmerada educación a su prole, entre ellos al hijo pintor, quien desde pequeño manifestó vocación hacia las artes. Los cuatro Evangelistas en la cúpula de la Iglesia Mayor de Santiago fueron pintados por él en su juventud. Casado, con hijos, vivía en Puerto R ico, cuando fue designado cónsul dominicano en París (…) aprovechando bajo el tutelaje de notables maestros.

En Francia transformó su paleta que se ceñía a la academia decimonona e igualmente adquiere la vivencia de la escuela naturalista y del método de pintar fuera del recinto techado, al aire libre, realizando excursiones, método que aplica cuando regresa a la república nativa. El pintor Gómez retornó al país antes de que estallara la Primera Guerra Mundial (1914-1918) instalando en la ciudad natal el primer atelier artístico que se recuerda. Frecuentado por jóvenes citadinos, este taller, e igualmente su academia fundada en 1920, posibilitan la orientación de un grupo de individualidades. Reducido y fluctuante, con el mismo se define el primer núcleo artístico santiaguense. En esa nucleación ya figuran Arturo Grullón,Tuto Báez y el maestro Gómez, añadiéndose Yoryi Morel, Federico Izquierdo y Quico Morel (pintores), Joaquín Priego y López Glass (escultores), Santiago Bueno y Federico W. Lithgow (fotógrafos), y Salomón Jorge (dibujante). De la labor orientadora de Juan Bautista se desprende la temática más distintiva de la Ciudad del Yaque.

Aunque pintor, básicamente, era también escultor y fotógrafo. Desde su ubicación en el medio provincial laboró profusamente como retratista y en pintura folklórica, o sea, paisajes y escenas costumbristas. Juan Bautista Gómez era llamado El León por los alumnos de Bachillerato, ya que ejerció docencia de Dibujo y otras disciplinas en varios centros de la ciudad. Bautista Gómez fue profesor de dibujo en la Escuela Normal de Santiago, así como Director de la Escuela de Artes Manuales desde la década de 1920 hasta principios del 1940, cuando se marcha a Nueva York donde vivió hasta su muerte ocurrida en 1945.